viernes 29 de enero de 2010

La frente marchita

Volver de las vacaciones, es una mierda por todo. Pero principalmente por el calor.
El calor te caga la vida. Aca no tenes donde remojarte las patas. Aunque me siento dichosa de tener una bañadera o de poder ir a casa de mis padres o de alguna amiga con pelopincho meada por sus hijos (no me importa nada).
El calor, durante los días que no estuviste, hizo estragos en tu casa. Se te pudrieron unas papas que ni te acordabas que tenias sobre la heladera. Chicas, chicos, ojala nunca les pase, porque el olor a papa podrida es lo peor (por supuesto, después de la lavanda y el aroma marino de los productos de limpieza).
Con el calor lloras de rabia por ser pobre y no poder comprarte un aire acondicionado para cada metro cuadrado de tu casa, ni siquiera uno para pasarla minimamente bien. Mi departamento es interno, arde. Es el culo del diablo.
Con el calor no me banco ni una bombacha. Asi que no vengan a visitarme porque el espectaculo puede ser bochornoso.
No se puede ni tomar agua porque fría fuera de la heladera dura una milésima de segundo, el agua de la canilla sale HIRVIENDO como para mate. No puede hacer este calor, se zarpa.
Cuando hace calor quiero volver a vivir con mis viejos.

0 No pensaron: